miércoles, 3 de septiembre de 2014

¡¡¡ ENTREVISTA ¡¡¡



En Paraguay “no existe un régimen democrático”

Y  solo un pequeño sector de la sociedad tiene condiciones de constituir ciudadanía, ensaya el sociólogo Luis Ortiz, en una charla sobre Estado y sociedad.
 
Luis Ortiz es sociólogo por la Universidad Católica de Asunción, con maestría en Méjico y doctorado en Francia. Acaba de publicar su cuarto libro, “Sociedad y Estado”, donde explora una lectura muy abierta de la sociedad y el sistema político paraguayos.

-Luis, de tu último ensayo cuáles han sido los resultados generales sobre el proceso político en Paraguay

Bueno, es difícil hablar de resultados, pero entre las conclusiones a las que se arriban es que Paraguay no está en un régimen democrático. Es un proceso democrático con avances y retrocesos.

-Cuál es la unidad de medida que sobresale para definir la inexistencia de dicho régimen

La tremenda desigualdad social. Un principio elemental de la democracia es una mínima equidad, una mínima condición para intervenir en el sistema. Pero a causa de esta extremada desigualdad social son muy pocas las personas tienen condiciones materiales para ejercer libertad, elegir desenvolverse según su proyecto de vida. En síntesis, no hay igualdad mínima

-Por qué tanta desigualdad

No es casual. No es fruto del azar. Es ex profeso, resultado de grupos de poder que concentran los recursos económicos. Son grupos profundamente antidemocráticos.


-Que tienen capturado el Estado parece
Sí, el Estado es altamente concentrador. Raya lo absurdo.

-Cómo

Y sí, el tema tierra, por ejemplo, raya lo absurdo. El nivel de concentración en pocas manos. Un régimen impositivo absurdo. Casi no pagan nada.

-Pero casi todo el sistema impositivo en general es medio absurdo. Casi todo lo pagamos los “consumidores” con el IVA.

Exactamente, es absolutamente regresivo. Ni la renta financiera es tasada, con todos los intereses que genera

-No pagan impuesto más que la renta mínima empresarial.

Sí, así mismo. Y en el caso del agro negocio, el IAGRO en el fondo es una renta presunta. El Estado no tiene capacidad de verificar la renta presunta. Sobre la renta presunta tributan 10%. Con el IVA actúan solo de intermediarios. Además, no pagan impuesto a la exportación en bruto como si lo hacen en la Argentina o en Brasil.

-Un Estado de ellos como se ve

Los grupos económicos tienen un maridaje histórico (como bien lo señala Ramón Foguel) con el Estado. El Estado está preso de estos poderes fácticos. Se trata de un poder fáctico profundamente antidemocrático que impone condiciones a la sociedad paraguaya donde algunas nociones básicas de ciudadanía están en cuestionamiento

-Cómo en cuestionamiento

Y sí, la democracia es relación entre iguales. En las condiciones actuales solo una pequeña parte puede llamarse ciudadanía.

-Es decir, con capacidad de participación, intervención y cierta autonomía
Sí, así mismo

-Vimos que Foguel, un sociólogo muy conocedor de la estructura agraria prologó tu libro.  ¿Cómo ves esta descampesinización de enormes territorios por embate del agronegocio?

Yo lo veo mal, que quieren que les diga. El proceso de descampesinización es un proceso aparentemente ineluctable. La transformación capitalista donde se transforma el sujeto social en consumidor avanza raudamente.

-Cuál es entonces la batalla campesina, aquella que vemos de resistencia por su tierra, por sus cultivos y por sus familias.

Y es la disputa profunda entre sostenerse como actores sociales –y políticos- o terminar siendo meros consumidores del gran mercado. Todos esos programas del actual gobierno como “sembrando oportunidades” van en esa dirección: convertir a las familias en consumidores, en activos financieros…

-Pero se nota una férrea resistencia en muchos mundos campesinos principalmente organizados.

Sí, mucho de la supervivencia en ese mundo pasa por la capacidad de movilización. La disputa está definida: o son sujetos políticos o consumidores.
Volviendo a lo de ciudadanía, aparte de la mínima equidad necesaria para elegir, qué otros elementos la definen.
Conocimiento y reivindicación sus derechos, capacidad de participar activamente en los procesos sociales y políticos.

-¿Eso que llaman “democracia participativa” y que tanto cuestionamiento recibió durante el gobierno de Lugo de grandes grupos mediáticos?

Sí, no se puede modificar relaciones de poder sin participación. Algo hay que hacer con Estado. El Estado no es una mera entelequia.

-Si hoy el Estado está capturado por los grupos fácticos de poder (tierra, agronegocio, narcotráfico…), a qué Estado se puede arribar si existiera la posibilidad de revolverlo

A un Estado de intereses pluriclases. Amén de las reivindicaciones populares, existe una clase media que presiona, por ejemplo, por la profesionalización del servicio civil. Que aspira un Estado profesional…


Fuente: http://ea.com.py/v2/en-paraguay-no-existe-un-regimen-democratico/

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